¿Alguna vez te quedaste mirando tu Mini Jardín Zen sin saber muy bien qué hacer con él?.
A menudo estos objetos se compran por su estética, pero su verdadero valor reside en la interacción. Imaginá el Jardín Zen como un lienzo táctil de Arteterapia Zen.

El acto de mover la arena de cuarzo con las herramientas no es solo decorativo; es un ejercicio de "dibujo efímero".
Al concentrarte en el trazo, tu mente entra en un estado de pausa activa. No buscás un diseño perfecto, buscás que tu pulso se calme.
Chipy Tip: La próxima vez que te sientas abrumada, dedicá solo 3 minutos a crear círculos concéntricos alrededor de las piedras de tu jardín.
Inhalá al iniciar el círculo, exhalá al cerrarlo.
